Antes de cerrar paredes en la reforma eléctrica de un piso antiguo, conviene resolver cinco cosas: qué parte de la instalación puede conservarse, dónde irá el mobiliario, qué aparatos se van a conectar, cómo se coordinará el trabajo con la obra y qué documentación se entregará al terminar. Elegir los mecanismos viene después. Un enchufe bonito sirve de poco si queda detrás de un armario o si la instalación que lo alimenta no es adecuada.
La edad del piso, por sí sola, no permite decidir que hay que cambiarlo todo. Tampoco basta con sustituir el cuadro para dar por renovada la instalación. El alcance debe salir de una revisión profesional y del uso que tendrá la vivienda. Esta guía te ayuda a preparar esa conversación, sin convertirte en instalador ni pedirte que abras cuadros, enchufes o cajas.

Empieza por la vivienda que quieres usar, no por un número de enchufes
Un plano vacío dice poco. Dibuja el sofá, la cama, las mesillas y el escritorio. Añade la televisión, los muebles de cocina y los electrodomésticos que has elegido. Aunque todavía no tengas todo comprado, las medidas aproximadas permiten detectar problemas: un interruptor detrás de una puerta, una toma que tapa el cabecero o un punto de luz que queda descentrado sobre la mesa.
Piensa en un día normal. ¿Dónde cargas el móvil por la noche? ¿En qué zona planchas? ¿Trabajas con portátil y una pantalla, o con un ordenador de sobremesa? ¿Entras al dormitorio y tienes que cruzarlo a oscuras para encender la luz? Son preguntas más útiles que copiar la distribución de otro piso.
Marca también lo que aún no sabes. Si una habitación puede convertirse en despacho, explica esa posibilidad. El instalador podrá valorar cómo dejar prevista la instalación sin llenar todas las paredes de puntos que quizá nunca uses. Las previsiones deben tener una finalidad concreta; añadir por añadir también complica las decisiones.
La revisión inicial debe distinguir lo existente de lo que se va a reformar
Antes de concretar el trabajo, pide que se identifiquen los circuitos existentes, su estado y las limitaciones relevantes para la reforma. El profesional debe valorar los conductores, las protecciones y la puesta a tierra, entre otros aspectos. Tú puedes aportar los síntomas: qué ocurre, con qué aparatos coincide y si el fallo afecta a una zona o a toda la vivienda.
Si hay cortes repetidos, olor a quemado o marcas de calentamiento, comunícalo antes de organizar la obra. No pruebes combinaciones de aparatos para provocar el fallo ni desmontes los mecanismos para fotografiarlos. Una revisión de la avería eléctrica permite abordar el problema sin mezclarlo con las preferencias de decoración.
En las instalaciones anteriores a la entrada en vigor del reglamento, el artículo 2 del REBT contempla las reformas sobre la parte afectada y exige mantener la seguridad del conjunto. Esto no equivale a aplicar automáticamente a todo piso antiguo los requisitos de una vivienda nueva. El alcance necesita valoración técnica. Puedes consultar el artículo 2 del Reglamento electrotécnico para baja tensión en el BOE.
Pide una explicación concreta de qué se conserva y por qué. Una frase como «se aprovecha la instalación» deja demasiadas preguntas abiertas. También las deja «electricidad nueva» si el presupuesto no aclara qué zonas, circuitos y elementos incluye.
La cocina necesita definirse antes que los azulejos
La distribución de la cocina afecta a la instalación eléctrica. Entrega el plano del fabricante de los muebles y la lista de aparatos: placa, horno, frigorífico, lavavajillas, campana y cualquier equipo adicional. Si la lavadora o el termo eléctrico van en otra zona, inclúyelos igualmente. Para los equipos ya elegidos, facilita el modelo o su ficha técnica.
Hay decisiones que parecen pequeñas y cambian el trabajo. Un horno colocado en columna, una placa trasladada a una isla o una campana distinta pueden modificar los puntos de conexión y su recorrido. Evita dar por definitivo un plano que el diseñador de la cocina sigue cambiando.
La ITC-BT-25 del REBT distingue circuitos de iluminación, tomas generales y distintos usos de cocina y electrodomésticos. Tener varios enchufes juntos no significa que todos puedan tratarse como un único uso. El instalador debe aplicar los criterios que correspondan a la intervención. La referencia es la ITC-BT-25 publicada en el BOE.
En la encimera, sitúa sobre el plano los aparatos que usarás habitualmente y las zonas de preparación. Después, el profesional decidirá las ubicaciones admisibles. En baños y zonas próximas al agua, no elijas la posición de una toma solo porque resulta cómoda: hay condiciones de seguridad que deben comprobarse.
Teletrabajo, iluminación y climatización: las previsiones que se olvidan
En un despacho, cuenta el equipo real y el espacio disponible bajo la mesa. Dos pantallas, ordenador, cargadores y una lámpara no ocupan lo mismo que un portátil. Habla también de la conexión de datos y del lugar del router para coordinar esos recorridos con la obra. Una regleta no debería ser la solución prevista para compensar una distribución mal pensada.
En iluminación, separa las zonas que quieres usar de forma independiente. Puede que te interese encender solo la luz junto al sofá o tener un punto de lectura en el dormitorio. Decide dónde se controlarán esas luces y confirma la compatibilidad si quieres regulación de intensidad. Comprar mecanismos y luminarias por separado sin comentarlo puede obligarte a cambiar una de las dos cosas.
Si la reforma del piso incluye aire acondicionado, calefacción o cambios en el agua caliente, reúne los datos de los equipos antes de cerrar el diseño eléctrico. En Murcia, la ubicación de los aparatos de climatización merece hablarse durante la planificación, sin esperar al primer verano en el piso reformado. El profesional valorará sus necesidades de alimentación y la coordinación con las demás instalaciones.
Decisiones que conviene cerrar antes del yeso y los muebles
Cocina y dormitorio
Para la cocina, aporta el plano de muebles y los modelos de los electrodomésticos. Confirma dónde quedarán sus conexiones y cómo se accederá a ellas. En el dormitorio, lleva las medidas de cama, cabecero y mesillas para comprobar que las tomas y los interruptores seguirán accesibles.
Salón y despacho
Marca la posición del sofá, la televisión y la mesa. Revisa con el instalador la alimentación, los puntos de luz y los recorridos previstos. Para el despacho, añade los equipos y la distribución del escritorio, y confirma las tomas disponibles y la coordinación con las conexiones de datos.
Climatización y coordinación de la obra
Entrega los datos de los equipos previstos y su ubicación propuesta para definir sus necesidades eléctricas y coordinar el montaje. Comparte el calendario de albañilería, revestimientos y mobiliario. Aclara quién revisará los puntos antes de cerrar las paredes y quién realizará los remates.
Un ejemplo: el dormitorio que pasa a ser despacho
Imagina un piso de dos dormitorios. Sus propietarios quieren renovar la cocina y usar la segunda habitación para trabajar. Este es un ejemplo hipotético, no una obra realizada por ALECO.
Al principio proponen mantener todos los enchufes donde están. Cuando colocan los muebles en el plano, descubren que el escritorio tapa la única toma cómoda, el router quedará en el salón y el horno cambia de posición. La revisión de la distribución permite trasladar esas necesidades al instalador antes de comenzar los acabados.
Queda otra decisión distinta: si los circuitos existentes admiten la intervención prevista. Eso no lo resuelve el plano de muebles. El profesional debe revisarlos y concretar qué se mantiene, qué se modifica y qué comprobaciones requiere el trabajo. Así, la comodidad y el estado de la instalación se estudian juntos, pero no se confunden.
El alcance escrito y la entrega final
Un presupuesto comparable debe explicar las zonas afectadas y qué incluye cada trabajo. Pregunta por los mecanismos y sus modelos, las comprobaciones, los remates de albañilería y la gestión de residuos. Si intervienen varios oficios, aclara quién abre y cierra los recorridos, quién pinta y quién coordina las fechas. No des por hecho que todos esos trabajos están incluidos.
Conviene acordar un momento de revisión de la distribución antes de cerrar paredes. El plano utilizado debe ser el último aprobado, con los cambios anotados. Si decides mover un aparato después, pide que se valore su efecto antes de ejecutarlo, aunque el cambio parezca pequeño.
Al terminar, solicita la información del trabajo realizado y la documentación que corresponda a la intervención. Un listado de circuitos, la identificación de lo modificado y los documentos de los equipos ayudan en futuras revisiones. Para la cuestión concreta del certificado, consulta la guía de cuándo hace falta un boletín eléctrico en Murcia y confirma tu caso con el instalador antes de la obra.
Preguntas que aparecen durante una reforma
¿Puedo reformar solo la cocina y conservar el resto?
Puede ser una opción, pero hay que revisar cómo se conecta la parte modificada con la existente y si el conjunto mantiene condiciones seguras. El alcance no se decide únicamente por habitaciones: los circuitos pueden servir a varias zonas.
¿Cambiar el cuadro evita levantar las paredes?
No se puede prometer sin revisar la instalación. Un cuadro nuevo no corrige por sí solo problemas en conductores, conexiones o recorridos. Pregunta qué resuelve el cambio propuesto y qué elementos quedan fuera.
¿Qué llevo a la primera visita del instalador?
Un plano con muebles, la lista de aparatos y la documentación eléctrica que conserves. Añade los fallos observados y el calendario de la reforma. Si algo todavía no está decidido, indícalo para que no se convierta en una suposición dentro del presupuesto.
Lista para preparar la visita a tu piso en Murcia
- He marcado los muebles y las puertas en el plano.
- He anotado qué aparatos usaré y cuáles aún no he elegido.
- He separado las mejoras de comodidad de los fallos que necesitan revisión.
- He preguntado qué parte se conserva y qué incluye exactamente la intervención.
- He coordinado el plano de cocina y las previsiones de climatización.
- He aclarado los remates, la revisión antes de cerrar y la documentación final.
ALECO realiza instalaciones eléctricas en Murcia. Si estás preparando una reforma, puedes consultar la instalación de tu vivienda con esta información. El siguiente paso es revisar el piso y definir el trabajo que necesita, antes de elegir acabados que condicionen toda la obra.